Julio Hazim
El adoctrinamiento ya no es una excepción, es la norma en todas las esferas del saber. Lo que más preocupa es que ahora se lanza una consigna y los medios de comunicación la repiten sin analizar ni verificar. Todos dicen lo mismo como si hubiésemos renunciado al derecho de dudar y disentir. Damos por sentado que la palabra de un líder o un libro de texto es verdad absoluta, olvidando el criterio propio. El fracaso de nuestra sociedad es aceptar este lavado de cerebro como algo natural. Si no recuperamos la capacidad de cuestionar, seremos solo copias vacías, sin voluntad, bajo el control total de los adoctrinadores.







