Moisés Balbuena V.
Nunca es necesario algo hasta que llega el momento de necesitarlo. Pues eso pasa exactamente con los profesionales de las Relaciones Públicas, porque muchos entienden que el trabajo de un relacionista es simplemente enviar una nota de prensa para anunciar algo que el cliente o la empresa considera necesario que salga en los medios, y ya.
A pesar de lo que muchos pudieran pensar e, incluso, menospreciar, creyendo que ese es el único objetivo de esta profesión, no pueden estar más alejados de la realidad, que les golpea como una brisa de otoño en el rostro. Este es solo uno de los roles que desempeña un profesional del área. Estamos hablando de que, dentro de este catálogo, se incluyen, en sentido general: la gestión de la reputación, el manejo de crisis, la comunicación estratégica, la relación con los medios, la responsabilidad social, el monitoreo de medios, la comunicación interna y la organización de eventos, entre otras funciones que pudiéramos mencionar.
Durante mucho tiempo se ha querido minimizar, por así decirlo, la relevancia que tiene esta área en una empresa, una marca o un cliente particular, ya que incluso hace relativamente poco tiempo algunas corporaciones han entendido la importancia de contar con un departamento que maneje este tipo de comunicación a nivel interno y evitar tener que hacer uso de agencias externas que realizan muy bien esa labor.
Sin embargo, pudiera ser perjudicial para mí a nivel profesional, pero es interesante ver cómo muchas empresas han optado por crear un departamento como parte de su organigrama, a pesar de que persiste la diatriba de que los departamentos de marketing, publicidad y comunicación son la misma cosa y deben manejarse bajo una sola directriz, y que todos deben saber lo mismo. Nada más equivocado. Aunque pueden trabajar en una misma línea, no son ni serán iguales.
Una vez alzada la voz sobre la relevancia de las relaciones públicas en el entorno profesional, durante un buen tiempo hemos venido observando que, con la llegada de la Inteligencia Artificial, el público en general ha entendido que consultar cualquiera de las IA existentes en el universo de la red, la mayoría de uso gratuito, les servirá para resolver cualquier inquietud u otorgar solución a cualquier situación sin la necesidad de un experto en el área.
Es muy penoso ver cómo, en el área del entretenimiento, artistas de renombre que son una marca por sí mismos, en vez de invertir en un profesional que maneje sus relaciones públicas —que no solo esté para enviar una nota de prensa anunciando un evento, sino que sea la persona a la que los medios acudan al momento de necesitar una información, realizar una gestión de prensa, hacer una consulta al artista o cualquier otra gestión necesaria— entienden que con ChatGPT ya lo tienen todo resuelto.
Así como es horrible una mala escritura, de igual manera se ve un comunicado aclaratorio mal redactado, vacío, sin contexto y que, en ocasiones, en vez de aclarar, lo que hace es confundir más. No se trata de un gasto; se trata de una inversión que va a cuidar y proteger tu imagen. Es quien te mantendrá al tanto de cómo tratar con la prensa en determinado momento. Y no importa los años de experiencia que tengas en tu carrera; debes entender que esa no es tu área y que no debes creer que lo sabes todo y que no necesitas de nadie.
No me iré muy profundo para no herir egos, pero entiendan que contar con un relacionista es tan importante como tener un buen currículo. Es tu primera impresión, tu primer interés; es la forma, incluso, en la que puedes lograr que te llamen o, simplemente, que no lo hagan.
Prueba y luego me dices…







