J.C. Malone
A Joaquín Balaguer le debo una buena parte de mi carrera periodística y de analista político, así es. Don Germán Emilio Ornes, director y dueño del matutino El Caribe, me contrató en 1983. Me asignó entrevistar a Balaguer todas las tardes durante su caminata en el parque Mirador Sur, ese fue mi inicio en el periodismo político.
Cuando empecé a entrevistarlo, solo yo iba a su caminata; en 1985, cuando Balaguer se perfilaba como una opción de poder, llegaba un ejército de periodistas. Su seguridad, encabezada por el general Luis María Pérez Bello, solo permitía que yo me le acercara.
Sus discursos de campaña y respuestas a mis preguntas tenían precisión quirúrgica contra el gobierno del presidente Salvador Jorge Blanco y el Partido Revolucionario Dominicano (PRD).
Emigré en 1990, en 1995 retorné. Una tarde, iba con mi hermano de vida, el doctor Víctor Valentín, en su auto por el Mirador Sur, y vi a Balaguer en su caminata. Le dije, párate, voy a saludarlo. Me acerqué al general Pérez Bello, me sugirió esperarlo cuando fuera a abordar el auto. Eso hice.





