La Redacción
Santo Domingo
Hace una década, una historia de amor ambientada en Turquía comenzó a ocupar un espacio importante en la televisión dominicana. Con “Las mil y una noches” llegaron también nuevos rostros, paisajes, costumbres y una manera diferente de contar las historias románticas.
Protagonizada por Bergüzar Korel y Halit Ergenç, la producción se estrenó en Telesistema, canal 11, el 23 de mayo de 2016, convirtiéndose en una de las primeras grandes apuestas por las producciones turcas en la televisión abierta del país.
La historia de Sherezade y Onur abrió las puertas a una nueva oferta televisiva que comenzó a competir con el tradicional dominio de las telenovelas mexicanas, venezolanas, colombianas y brasileñas.
El atractivo de las producciones turcas estuvo en combinar romance, drama familiar, conflictos sociales y diferencias económicas con una propuesta visual cuidada. Sus argumentos suelen extenderse más allá de la pareja protagonista para abordar relaciones familiares, tradiciones, poder y dilemas personales.
Ese modelo permitió conquistar a públicos de distintas edades y convertir a sus protagonistas en figuras reconocidas entre los espectadores dominicanos.
Actores como Halit Ergenç, Bergüzar Korel, Can Yaman, Engin Akyürek, Tuba Büyüküstün y Demet Özdemir pasaron a formar parte del imaginario de los seguidores del género.
Al mismo tiempo, las novelas funcionaron como una ventana hacia Turquía. Estambul, sus paisajes, palacios, gastronomía, vestimenta y tradiciones comenzaron a aparecer con mayor frecuencia en las conversaciones de los espectadores.
El fenómeno también coincidió con el crecimiento de las redes sociales, donde cada capítulo podía convertirse en tema de conversación, generar debates y reunir comunidades de seguidores.
El interés alcanzó otro nivel en septiembre de 2020, cuando República Dominicana recibió Kanal D Drama, señal especializada en producciones turcas dobladas al español, incorporada a la oferta de televisión de Altice.
La evolución también refleja un cambio en la forma de consumir televisión. Las novelas ya no dependen exclusivamente de los horarios de los canales abiertos: pueden encontrarse en televisión por suscripción, plataformas digitales y redes sociales.
Una década después de “Las mil y una noches”, las producciones turcas continúan encontrando espacio en la televisión dominicana.
Su llegada demuestra que el interés por los dramas turcos no quedó limitado a la generación que siguió las primeras historias.
El recorrido de estas producciones en República Dominicana evidencia también una transformación cultural. Turquía pasó de ser un territorio distante para muchos espectadores a convertirse, a través de la ficción, en un escenario familiar compuesto por calles, familias, romances, conflictos y personajes reconocibles.
Diez años después de la llegada de Sherezade y Onur, las novelas turcas siguen presentes y continúan renovando su audiencia. Lo que comenzó como una apuesta televisiva terminó convirtiéndose en un fenómeno que modificó la oferta de entretenimiento y dejó una huella en la cultura televisiva dominicana.







