La Redacción
Santo Domingo
La Fundación Nido para Ángeles expresó que las aportaciones que recibe no son suficientes para responder a las necesidades de las personas con parálisis cerebral que necesitan sus atenciones.
Mónika Despradel, presidenta de Nido para Ángeles, llamó a continuar ampliando los esfuerzos para eliminar las barreras las que limitan el acceso a la salud, la educación, el empleo y la participación social en el país de esas personas.
La institución alertó sobre la situación de niños, niñas, adolescentes, jóvenes y adultos que permanecen fuera de los servicios de atención y de los espacios de inclusión, mientras sus familias asumen las labores de cuidado sin suficiente acompañamiento y protección.
Según World CP Day, más de 50 millones de personas viven con parálisis cerebral en el mundo y unos 350 millones de padres, madres, cuidadores y familiares se ven directamente afectados. Estas cifras reflejan la dimensión de una condición que requiere servicios y apoyos tanto para quienes viven con ella como para sus familias.
Señaló que, en países de ingresos bajos y medios, más del 80 % de los niños y las niñas con esa condición no reciben servicios de rehabilitación integral y más de dos tercios carecen de acceso a la educación formal.
Asimismo, destacó que la sobrecarga del cuidado recae de manera desproporcionada sobre las madres, con repercusiones en su salud, educación y desarrollo socioeconómico.
Despradel sostuvo que garantizar derechos exige medidas concretas y oportunas, entre ellos, centros educativos más inclusivos, cobertura de salud, acceso a terapias y dispositivos de apoyo, así como oportunidades para trabajar y participar en la cultura, el deporte y el ocio.
«Ya es tiempo de que puedan trabajar, de que la seguridad en salud no sea un lujo y de que puedan adquirir sus dispositivos de apoyo con mayor facilidad», expresó.
La presidenta destacó que estas necesidades continúan durante la vida adulta y requieren respuestas que permitan a las personas con parálisis cerebral desarrollar sus capacidades, tomar decisiones y contar con servicios integrales a lo largo de las distintas etapas de su vida.
«Debemos visibilizar la condición y llamar al acompañamiento y a la reflexión para, sin más pérdida de tiempo, garantizar los derechos fundamentales», afirmó.
Dijo que «es tiempo de que puedan trabajar, de que la seguridad en salud no sea un lujo y de que puedan adquirir sus dispositivos de apoyo con mayor facilidad».
Destacó que estas necesidades continúan durante la vida adulta y requieren respuestas que permitan a las personas con parálisis cerebral desarrollar sus capacidades, tomar decisiones y contar con servicios integrales a lo largo de las distintas etapas de su vida.
«Debemos visibilizar la condición y llamar al acompañamiento y a la reflexión para, sin más pérdida de tiempo, garantizar los derechos fundamentales», afirmó.






