Pedro Angel Martínez
A “riferos”, comerciantes, guagüeros, lobistas de toda laya y demás yerbas aromáticas que ocupan butacas en el deshonroso Congreso Nacional dominicano: oigan a los médicos.
Esos profesionales piden garantías jurídicas para el acto médico, en el nuevo Código Penal que los penaliza hasta la criminalización.
Los médicos salvan vidas, habrá uno que otro que no lo haga o que cometa errores, pero no es para tanto.
No hay galeno capaz de cometer un error deliberadamente para retrasar el retorno a la salud de quien trata.
Escúchenlos, escúchenlos, así como deben escuchar a todos los sectores de la vida nacional.
Presten atención, escúchenlos.







