sábado, octubre 24, 2026
  • PORTADA
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Deportes
  • Economía
  • Sociales
  • Política
  • Salud
  • Provincias
  • Variedades
  • Opinión
No Result
View All Result
  • PORTADA
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Deportes
  • Economía
  • Sociales
  • Política
  • Salud
  • Provincias
  • Variedades
  • Opinión
No Result
View All Result
No Result
View All Result
Home Opinión

Napoleón, batallas y duelo afectivo

Por Redacción
24 de octubre de 2026
en Opinión
Napoleón, batallas y duelo afectivo
WhatsAppFacebookComparte en X

Felipe Román

Apreciado lector, le aclaramos que en el título ponemos batallas en plural porque la mayoría de personas asocian mentalmente la imagen de Napoleón Bonaparte como un gran triunfador que solo fue derrotado en Waterloo, el 18 de junio de 1815. Aunque fue un gran triunfador, también es cierto que él y su poderoso ejército fueron derrotados varias veces.

Debido a que la mayoría de esas derrotas ocurrieron después de divorciarse de la emperatriz Josefina, el 10 de enero de 1810, basado en ese dato, quien esto escribe sostiene lo que en círculos de historiadores se llama Psicohistoria, también reconocido como Reduccionismo Psicológico.

En esencia es intentar explicar hechos históricos memorables, sean políticos o militares, basándose principalmente en los conocimientos psicológicos de los efectos devastadores que pueden ocasionar los traumas afectivos en los grandes líderes y en cualquier otra persona.

Los historiadores suelen reaccionar con «enojo», debido a que consideran que esa es una manera de tratar de simplificar realidades que son sumamente complejas.

También califican como Romanticismo Histórico a la tendencia literaria o popular de romantizar la historia, prefiriendo sostener explicaciones pasionales y dramáticas, por encima de las razones lógicas y políticas.

Le contamos todo lo anterior porque Napoleón antes de su divorcio de Josefina era un guerrero y genio militar prácticamente invencible. Sin embargo, exactamente dos años después de divorciarse (1812) tuvieron él y su gran ejército grandes derrotas, como son Rusia (1812), Batalla de Leipzig (octubre 1813), La Rothieme (febrero 1814), León (9-10 marzo de 1814) y Arcis _sur_Aube (20-21 marzo de 1814).

Y reiteramos que su divorcio influyó porque aunque no todas las separaciones amorosas tienen la capacidad de producir un duelo afectivo sumamente doloroso y angustioso, en el caso de este famoso emperador fue así. Le ponemos el «apellido» de afectivo porque en los siglos pasados era legal lo que se conoció como “Duelos por honor”. Estos consistían en que alguien podía retar a muerte a otra persona, por cualquier nimiedad, alegando que lo que le había afectado su honor.

Afortunadamente, a finales del siglo pasado, ya todos los países tenían prohibido los duelos con duras leyes que los castigaban.

En nuestro país no tenemos una ley específica en contra de los duelos. Sin embargo, estos no quedan sin castigo porque la mayoría de nuestras normas están adaptadas al código penal francés.

Aún siendo así, en nuestra historia reciente ocurrió algo insólito, cuando el doctor Joaquín Balaguer, siendo presidente en ejercicio y estando completamente ciego, retó a un importante empresario de nuestro país, a finales de enero de 1995, a un duelo por honor. Afortunadamente todo se volvió «humo», y tan solo quedó como otra de las anécdotas jocosas de nuestro amado país.

Como Napoleón, muchísimas personas con duelo afectivo pueden continuar con sus labores, e incluso dando la apariencia de que están alegres.

Como Napoleón, muchísimas personas con duelo afectivo pueden continuar con sus labores, e incluso dando la apariencia de que están alegres.

En cuanto a Napoleón, no nos referimos a él por ese tipo de duelo, sino que aún estando plenamente consciente de la postura de los historiadores, esa serie de derrotas bélicas, después de su divorcio, se debieron entre otras causas, a su duelo afectivo. Fue Napoleón quien hizo las gestiones para lograr que el divorcio alegando la incapacidad física de Josefina para darle un heredero al trono. Se alegó que esa incapacidad era por una menopausia precoz. Al momento del divorcio, ella tenía 46 años de edad.

El parlamento francés lo aprobó en 1809, y la poderosa iglesia católica decretó la nulidad en 1810. Sin embargo, aunque eso podría parecer muy lógico y racional, la verdadera causa del divorcio fue la Infidelidad comprobada de Josefina. Napoleón había recibido de los servicios de inteligencia militar pruebas confiables de que eso era cierto.

Ellos se habían casado en marzo 1796 y ya ese mismo año, mientras él se encontraba combatiendo en Egipto ella y el oficial francés Hippolyte Charles mantenían una relación extramatrimonial.

Napoleón se enteró de todo en 1798, dos años después de haberse casado. Ella pidió perdón -no negó la infidelidad- y se reconciliaron porque él la amaba con locura. Y aunque daban la apariencia de estar muy felices, Napoleón se mantenía molesto, porque ese año estaba aún combatiendo en Egipto.

Le escribió una carta lleno de angustia a su hermano José, exponiéndole las pruebas de las infidelidades de Josefina, e instruyéndole para que preparara los trámites del divorcio. Pero lamentablemente para Napoleón, este valioso documento cayó en las manos de sus enemigos ingleses, quienes consideraron que debían publicar esa carta para humillar a Napoleón.

Y aunque es cierto que nuestro Ramón Orlando Valoy aún no había dado a conocer su jocoso merengue titulado “El venao”, de todas maneras los ingleses lograron su objetivo con la publicación, convirtiendo al emperador Napoleón en el hazmerreír de toda Europa.

Lo anterior lleva también a una situación sumamente embarazosa para Napoleón, relacionada de manera indirecta con nuestro excelente bachatero Joe Veras con su famosa bachata titulada «El cuchicheo”, dada a conocer en 2013, con el medular y repetitivo estribillo de que “Lo que molesta es el cuchicheo”.

La mayoría de historiadores descartan que causas psicológicas hubiesen influido en las sucesivas derrotas de Napoleón después de su divorcio, pero les decimos que esa conducta psicorrígida se debe principalmente a su falta de flexibilidad metodológica, que suele llevarles a una desconexión interpretativa, convirtiéndose en ortodoxos o dogmáticos, aferrándose a un Reduccionismo Historicista.

Lo dolorosamente triste de toda esta situación es que muchas personas adoptan conductas marcadamente frívolas, irrespetando el profundo dolor de la persona que está padeciendo de un duelo afectivo por separación amorosa.

Esas personas, usando el mecanismo de defensa psicológico conocido como represión, envían al inconsciente aquello que causa dolor e incluso produciendo lo que se conoce como olvido activo. O sea, la persona cree que verdaderamente ha olvidado ese horrible dolor, pero en realidad lo mantiene archivado en el inconsciente y el día menos pensado, resurge con una fuerza avasallante.

Como Napoleón, muchísimas personas con duelo afectivo pueden continuar con sus labores, e incluso dando la apariencia de que están alegres, de que su conflicto no les afecta, pero sí lo están. Y por eso describimos todas las batallas que perdió Napoleón de manera sucesiva, después de su divorcio, porque él seguía amando a Josefina.

Algo parecido le ocurrió al maravilloso pelotero de los Yankees de Nueva York, Joe Dimaggio, quien continúo amando a su ex esposa, la inolvidable artista Marilyn Monroe, incluso hasta después de la muerte de ella. Y se mantuvo enviando flores a su tumba, tres veces a la semana, durante 20 años, desde 1962 hasta 1982.

Por cosas como esas podemos entender que dice en la Biblia lo siguiente: «Porque fuerte es como la muerte el amor». (Cantares 8:6)

Napoleón también después de su divorcio siguió amando a Josefina y, por esa y otras razones, había perdido la motivación para triunfar. Un proverbio africado dice al respecto: ¿De qué valen los triunfos, sino se tiene un amor para compartirlo?

Y para que usted tome una mayor conciencia de este relato, las tres últimas palabras de Napoleón antes de morir en la isla de Santa Elena, el 5 de mayo 1821, fueron: Francia, el Ejército y Josefina.

Conclusión: Esperamos y deseamos que usted sea sensible y respetuoso con las personas que tienen cualquier tipo de duelo, ya sea por la muerte de un ser querido, o muy especialmente, por las que tienen duelo afectivo por separaciones amorosas. De lo contrario, usted estaría teniendo una conducta psicopática y, cualquier palabra suya mal empleada, podría inducir a la persona afectada a buscar la muerte por suicidio.

Y aunque a usted nadie en su entorno le reclame, su inconsciente sí le juzgará constantemente. Usted a partir de ese momento, no tan solo no volverá a disfrutar de una felicidad auténtica, sino que además se convertirá en una persona irritable y aburrida.

El autor es psiquiatra y general retirado del Ejército.

SendShareTweet
Artículo Anterior

Una reflexión: Quien tiene miedo a fallar nunca alcanzará el éxito

Siguiente Artículo

Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí

Siguiente Artículo
Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí

Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí

Deja una respuesta Cancelar la respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Populares

  • Francisco Javier expresa condolencias a exsenador Eddy Mateo y familia por fallecimiento de hijo Edifel

    Francisco Javier expresa condolencias a exsenador Eddy Mateo y familia por fallecimiento de hijo Edifel

    0 Compartidos
    Share 0 X 0
  • Cinco fallecidos en choque de dos vehículos en la Circunvalación de Santo Domingo

    0 Compartidos
    Share 0 X 0
  • Una reflexión: Quien tiene miedo a fallar nunca alcanzará el éxito

    0 Compartidos
    Share 0 X 0
  • Rosalía no pudo ocultar su emoción al recibir premio de manos de Juan Luis Guerra

    0 Compartidos
    Share 0 X 0
  • Una reflexión: No apresures lo que requiere madurez

    0 Compartidos
    Share 0 X 0

LSH, Estrategas Jurídicos y de Comunicación, S.R.L.

  • Teléfono: (829) 893-6722
  • Correo: info@contactosocial.com.do

Recientes

Don Nonón y doña Angélica, inolvidables

Don Nonón y doña Angélica, inolvidables

24 de octubre de 2026
Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí

Cuba no es una amenaza, el bloqueo sí

24 de octubre de 2026

No te pierdas

Nueva amenaza a la competitividad exportadora

La economía: entre encíclica e inteligencia artificial

13 de julio de 2026
GUERRA ESTANCADA Y TRUMP DESCONCERTADO

7 SEMANAS DE VÉRTIGO PRE ELECTORAL

13 de octubre de 2026

© 2026 Contactosocial. Todos los derechos reservados | Desarrollado por Jpwebs.do.

No Result
View All Result
  • PORTADA
  • Nacionales
  • Internacionales
  • Deportes
  • Economía
  • Sociales
  • Política
  • Salud
  • Provincias
  • Variedades
  • Opinión