La Redacción
Santo Domingo
El área del gimnasio del club Los Prados, amaneció diferente, donde se cambió los guantes por sombreros y los tenis por botas. Una celebración al estilo vaquero, fue durante la mañana del viernes 5, del presente mes, donde se celebró el «Día de las Madres» en el club Los Prados, el cual se encuentra ubicado en la calle Lorenzo Despradel esquina Olof Palme, en Santo Domingo.
La celebración inició con una oración, a cargo de la sra. Andrea Frías, las palabras de bienvenida, por Glenis Mora, quien agradeció a todas las madres presentes y les motivó a continuar con alegría educando a sus niños y jóvenes, y también a seguir asistiendo al club, para dedicar tiempo a sus ejercicios y disfrutar de todas las áreas de recreación qué ofrece el club.
Las palabras de motivación, fueron dirigida por, la psicóloga Roxanna Martínez, quien expresó: «Como mujer debemos reflejar el ejemplo de Abigail, una mujer que menciona la Biblia, que fue, hermosa por dentro y por fuera, como las damas que están presentes, y a su vez, fue una mujer, valiente y prudente, que confiaba en Dios, un Dios que puedes hacer tuyo hoy, un Dios que mi Biblia dice: «Mira que te mando que te esfurces y seas valiente; no temas, ni desmayes, porque Jehová tu Dios estará contigo en dondequiera qué vayas (Josué 1:9).
Luego invitó a las mujeres presentes a hacer suyo a ese Dios, las cuáles aceptaron y concluyó con una oración».
Reinaba la alegría con Karaoki, un suculento y nutritivo desayuno, rifas, regalos y un desfile a la madre mejor vestida de vestimenta típica de vaquera. Con un jurado compuesto por: Lowenkis Monzón, Carlos Perez, Francis Cabrera, Monika Tejada, y como vocera del jurado, Roxanna Martínez, quien felicitó, la participación de todas las presentes, destacando que las ganadoras fueron: Isis Cordero y Andrea Frías, por su excelente vestuario, alegría y carisma que les caracteriza.
En ese mismo orden las ganadoras recibieron una cena para dos personas en el restaurante Wu Asían, y las demás recibieron hermosos regalos.
Se disfrutó de un ambiente sano, con la armonía que caracteriza cada día a las damas, al llevar a cabo su rutina de ejercidos, quedó demostrado que mente sana, cuerpo sano.







