Agencias
Pekín, China
Las autoridades locales de Pekín confirmaron este sábado que el piloto de la avioneta que se estrelló el viernes contra un rascacielos de la capital china murió y que otras 13 personas resultaron heridas, en la primera referencia pública al incidente por parte de autoridades o medios del país asiático.
El siniestro se produjo a las 17.55 hora local del viernes (09.55 GMT) en las inmediaciones de la tercera carretera de circunvalación de Pekín, donde una aeronave deportiva ligera, monomotor y biplaza, chocó en vuelo contra “un edificio de gran altura”, según una cuenta de las autoridades del distrito pequinés de Chaoyang en la red social Wechat.
El escueto comunicado no identifica al piloto ni precisa el nombre del edificio contra el que impactó la aeronave, aunque el siniestro se produjo contra el China Zun, también conocido como CITIC Tower, el rascacielos más alto de Pekín.
El texto añade que “los departamentos competentes investigan las circunstancias del suceso”, sin dar más detalles al respecto.
El comunicado tampoco aclara desde dónde despegó el aparato o cuál era su destino previsto ni las causas por las que impactó contra el edificio.
Incluso tras la información de las autoridades, las imágenes de los desperfectos causados este viernes por el impacto y de los restos de la avioneta seguían sin circular en las redes sociales del gigante asiático.
El incidente se produjo en Guomao, uno de los principales distritos financieros de la capital china, una zona de intensa actividad empresarial donde tienen sede numerosas compañías chinas y extranjeras y que suele registrar una elevada afluencia al final de la semana laboral.
La base de datos Aviation Safety Network, de la Flight Safety Foundation, ya había incluido el viernes una entrada sobre el suceso en la que identificaba el aparato como un Sunward SA 60L Aurora con matrícula B-12PP, aunque la propia ficha advierte de que la información disponible procedía por el momento de fuentes no oficiales.
El siniestro se produjo en una capital sometida a un estricto control de seguridad por su condición de sede del Gobierno central y del Partido Comunista Chino (PCCh, gobernante), con amplios dispositivos de vigilancia y restricciones sobre el uso de drones y del espacio aéreo de baja altitud reforzadas en los últimos meses.
En 2021, China impuso restricciones a la construcción de nuevos rascacielos, especialmente los de gran altura, como parte de una política para limitar proyectos considerados excesivos o poco sostenibles.







