Euri Cabral
El Ministerio de Educación asumió con firmeza y visión su papel de regulador del sistema educativo, al adoptar la decisión de prohibir el uso de celulares en las aulas, tanto en las escuelas públicas como en los centros privados.
Desde su nombramiento, Luis Miguel De Camps ha demostrado tener una gran preocupación por la elevación de la calidad del sistema educativo y por su aprovechamiento al máximo. Cada medida que ha adoptado busca resolver problemas que aquejan a nuestras escuelas y colegios, y se orienta en la línea de adecuar el sistema de enseñanza a las nuevas realidades que vive el mundo. Prohibir el uso de celulares en las aulas es una acertada, correcta y conveniente medida que repercutirá positivamente en el presente y futuro de la educación dominicana.
Desde hace casi un año inicié un campaña pública solicitando a Educación que tomara esa medida. En septiembre del 2025 hice una declaración donde expresaba lo siguiente: “De acuerdo con la ONU, más de 90 países han tomado la decisión de prohibir el uso de celulares en las aulas debido al gran daño que provocan en los niños y niñas. En el mundo hay una tendencia creciente a reducir el tiempo de exposición a las pantallas, pues esto está generando una sociedad llena de ‘cretinos digitales’. Así denomina el intelectual y doctor en neurociencia francés, Michel Desmurget, a la generación de jóvenes que, por pasar todo el tiempo frente a pantallas, están perdiendo la capacidad de leer, pensar y razonar”.
En esa orientación, a principios del 2026 sostuve una reunión con el ministro De Camps, donde le expresé que ya era necesario que la República Dominicana asumiera esa la decisión. Le expresé que, de acuerdo a las investigaciones realizadas por Descmurget, los estudiantes que salían con mejores notas en las Pruebas Pisa, eran los que provenían de países donde se ha adoptado esa medida.
El ministro, con ese espíritu concertador y visionario que le caracteriza, me expresó que era partidario de que esa medida se tomara, que la veía muy conveniente, pero que era necesario consultar a los diversos sectores del sistema educativo y luego llevarla al Consejo Nacional de Educación, para su evaluación y aprobación. Solo unos meses después, cumplió con su palabra empeñada. La pasada semana, el Ministerio emitió la Orden Departamental 011-2026, que establece “nuevos lineamientos nacionales sobre el uso de dispositivos móviles y pantallas en los centros educativos públicos y privados del país, con el objetivo de promover una educación digital más segura, equilibrada y enfocada en el bienestar integral de los estudiantes”.
Esa ordenanza es un documento muy bien escrito, con argumentos muy sólidos y convincentes. Tiene 34 artículos que van mostrando con realidad, fortaleza y precisión cada una de las medidas que deben adoptarse en las escuelas públicas y colegios privados, desde la etapa inicial hasta el último año de secundaria, para prohibir y regular el uso de celulares y pantallas en el proceso enseñanza-aprendizaje.
Esa trascendente normativa establece “la prohibición total de teléfonos celulares personales en el Nivel Inicial, restricciones para los estudiantes de Primaria y un uso regulado y supervisado en Secundaria bajo criterios pedagógicos definidos por cada centro educativo”.
De igual manera, se orienta a las direcciones de los centros, junto con los maestros y las asociaciones de padres y madres, la creación de protocolos internos sobre el uso de dispositivos móviles, integrados a manuales de convivencia y respeto entre todos los actores de sistema educativo. La ordenaza también promueve la reducción del tiempo de exposición a pantallas durante la jornada escolar mediante pausas activas y actividades alternativas; incorpora medidas relacionadas con la privacidad y la protección de datos, prohibe grabar o difundir imágenes, videos o audios de estudiantes, docentes y personal administrativo sin su consentimiento, y contempla sanciones para aquellos estudiantes, profesores o persona auxiliar de las escuelas, que incumplan con las reglas establecidas.
El Ministerio de Educación ha dado un paso histórico para que nuestro sistema educativo pueda enfrentar con visión y con eficacia, los retos que tiene la educación ante este nuevo mundo lleno de tecnología pero ausente de valores. Gracias, ministro Luis Miguel De Camps, por tomar esta histórica decisión. ¡Así se hace patria!







