La Redacción
Santo Domingo
La República Dominicana registra en lo que va de 2026 un total de 22,951 personas que han abandonado el tratamiento contra el virus de la inmunodeficiencia humana (VIH), una cifra que ya supera los 22,558 pacientes reportados durante todo 2025.
Recientemente, el director ejecutivo del Consejo Nacional para el VIH y el Sida (Conavihsida), Rafael Enrique González, afirmó que esa situación es preocupante porque contribuiría con un aumento superior a los 85 mil ciudadanos contagiados con el virus al día de hoy.
Uno de los factores que inciden en el abandono de los medicamentos es el temor de los pacientes a ser identificados cuando acuden a los Servicios de Atención Integral (SAI), unidades especializadas en la atención del VIH. El miedo a que otras personas descubran su diagnóstico puede llevarlos a interrumpir el tratamiento, con consecuencias para su salud y el control del virus.
La doctora Mónica Thormann, coordinadora del Programa de Prevención de ITS, VIH y Hepatitis del Ministerio de Salud Pública, considera que las unidades especializadas no deberían funcionar como espacios exclusivos para personas que viven con el virus.
“Para mí las unidades de atención integral no deberían existir”, sostuvo la especialista, al recordar que durante décadas ha planteado la necesidad de transformar el modelo de atención.
Thormann explicó que el país avanza hacia un modelo integrado en el que las personas que viven con VIH puedan recibir servicios en los centros de primer nivel junto a pacientes con otras condiciones de salud, sin que el motivo de su consulta quede expuesto.
“En el modelo integrado, una consulta normal para todo el mundo”, expresó, al señalar que en un mismo consultorio podrían atenderse personas con diabetes, hipertensión, VIH y otras patologías.
La propuesta busca que los pacientes puedan acudir a sus consultas médicas sin temor a ser señalados o discriminados, de manera que la atención sanitaria no se convierta en una barrera para la continuidad del tratamiento.

“Hay un porcentaje importante viviendo con VIH que se ha alejado de los centros y no retira los medicamentos; no es que no cuenten con ese producto”, sostuvo el director ejecutivo del Consejo Nacional para el VIH y el Sida (Conavihsida), Rafael Enrique González,
Un modelo de atención integral
La experiencia de otros países también apunta a la importancia de integrar la atención del VIH con los servicios generales de salud. Leticia Remón Serrat, encargada del área de Apoyo Emocional de la Asociación SARE, una organización de apoyo a personas con VIH/sida en España, explicó que quienes viven con el virus acuden a sus centros de salud, consultas de atención primaria, urgencias y otros servicios sanitarios, como cualquier otro paciente.
Sostuvo que en el sistema español, la Atención Primaria constituye la puerta de entrada al sistema sanitario y desempeña un papel esencial en la atención integral.
El seguimiento específico del VIH y del tratamiento antirretroviral suele mantenerse en los servicios especializados, mientras que la Atención Primaria atiende otras necesidades de salud. Ambos niveles se complementan para garantizar una atención continua.
Remón Serrat señaló que el abordaje de las personas con VIH no debe limitarse al control de la infección, sino que también debe contemplar el apoyo socioemocional, la orientación sobre los tratamientos, la atención psicológica y social y el acompañamiento cuando sea necesario.
“Por tanto, no debería entenderse como dos circuitos independientes: Atención Primaria y atención hospitalaria especializada son complementarias”, dijo.

“El diagnóstico de VIH no crea un circuito sanitario separado para toda su atención”, señaló Leticia Remón Serrat, encargada del área de Apoyo Emocional de la Asociación SARE, una organización de apoyo a personas con VIH/sida en España
Disminuye pacientes indetectable
Otro de los desafíos reflejados en las estadísticas, es la reducción de las personas con carga viral indetectable. En 2024, unas 40,970 personas alcanzaron ese resultado, mientras que en 2025 la cifra descendió a 32,222. La carga viral indetectable significa que la cantidad de VIH en la sangre está por debajo del límite que puede detectar la prueba. Alcanzar y mantener este resultado mediante el tratamiento antirretroviral permite preservar la salud y, cuando se mantiene la supresión viral, evita la transmisión sexual del VIH.
Aumentan los pacientes atendidos en los SAI
La cantidad de personas que reciben atención por VIH en la Red Pública de Salud mantiene una tendencia ascendente.
Las estadísticas del Servicio Nacional de Salud (SNS) indican que los pacientes registrados en los Servicios de Atención Integral (SAI) pasaron de 58,829 en 2020 a 81,067 en lo que va de 2026, un incremento aproximado del 38 % en seis años. En 2021, los SAI atendían a 63,379 personas; en 2022, a 68,731; en 2023, a 73,896, y en 2024, a 75,756. Para 2025, la cifra ascendió a 79,330 pacientes. Este crecimiento aumenta la necesidad de garantizar el acceso continuo a consultas.







