La Redacción
Santo Domingo
El abogado penalista José Leonardo Martínez Hoepelman fue designado segundo vicepresidente del Partido Reformista Social Cristiano (PRSC), posición que lo incorpora a los principales órganos de dirección de esa organización política, presidida por Federico Antún Batlle (Quique).
Con su nombramiento, Hoepelman pasa a formar parte del Directorio Presidencial y de la Comisión Ejecutiva Presidencial del partido, además de ocupar un lugar dentro del orden estatutario de sucesión a la presidencia de la organización.
Durante su discurso de toma de posesión, el jurista reconoció la trayectoria histórica del reformismo y el legado político del expresidente Joaquín Balaguer, pero sostuvo que el partido necesita abrir una nueva etapa basada en la renovación de sus ideas y una mayor participación de las nuevas generaciones.
«No he venido aquí a reclamar los laureles de una historia que no escribí; he venido a asumir los compromisos de una etapa que todavía está por escribirse», expresó ante los dirigentes reformistas.
El nuevo segundo vicepresidente consideró que las organizaciones políticas no pueden depender únicamente de su historia para mantener la confianza de la ciudadanía, sino que deben demostrar capacidad para responder a las demandas actuales de la sociedad.
«La confianza pública no se hereda por vínculos de sangre, no se decreta por mandatos de autoridad y no se obtiene por la sola antigüedad de unas siglas venerables. La confianza se merece y se conquista», manifestó.
Llama a abrir espacios para los jóvenes
Hoepelman también defendió una mayor integración de la juventud en las estructuras partidarias y señaló que la renovación política debe ir más allá de cambiar dirigentes, para incluir nuevas ideas y formas de participación.
En su intervención, advirtió sobre la importancia de mantener el debate interno y permitir las opiniones críticas como parte del fortalecimiento de las organizaciones políticas.
«Una organización que no escucha la crítica constructiva corre el trágico riesgo de confundir la lealtad con el silencio servil», afirmó.
Asimismo, agradeció a Federico Antún Batlle la confianza depositada en él y aseguró que asumirá sus nuevas responsabilidades con independencia de criterio, respeto a la Constitución y apego a los principios democráticos.
Al concluir su discurso, el jurista planteó que el futuro del partido dependerá del trabajo y la responsabilidad de sus integrantes.
«El pasado nos pertenece legítimamente como memoria imperecedera. El presente nos corresponde como un deber irrenunciable. Y el futuro no nos pertenece todavía: tendremos que merecerlo con el trabajo fecundo de nuestras manos y la rectitud de nuestras conciencias», expresó.







