La Redacción
Santo Domingo
La edad es solo un número. Y bien lo sabe Jianna Amores, una adolescente que ya se ha inscrito en la historia de los Juegos Centroamericanos y del Caribe.
Con apenas 15 años, la nadadora se convirtió en la atleta más joven en conquistar dos medallas para la República Dominicana en unos Juegos Centroamericanos y del Caribe, una hazaña que confirma que el futuro de la natación nacional tiene obligatoriamente que llevar su nombre.
Su número 15 es una edad en la que la mayoría de los adolescentes todavía está por descubrir qué quieren hacer con su vida. Algunos dividen su tiempo entre la escuela, videojuegos o las redes sociales.
Su primera alegría en Santo Domingo 2026 llegó el jueves, cuando conquistó la medalla de bronce en los 100 metros mariposa con un tiempo de 59.19 segundos, estableciendo además un récord nacional.

Jianna ya está clasificada para los Juegos Panamericanos
Apenas dos días después volvió a subir al podio, esta vez para colgarse la plata en los 50 metros mariposa y confirmar que su irrupción no era producto de la casualidad.
Su irrupción también refleja el crecimiento de la natación dominicana. Antes del inicio de Santo Domingo 2026 pocos imaginaban una cosecha tan importante.
Sin embargo, el deporte ya acumula cinco medallas gracias a Javier Núñez, con un bronce y una plata; ella, con plata y bronce; y Josué Domínguez, ganador de un bronce. A ellas se suman las preseas obtenidas en clavados por Victoria Garza, plata, Frandiel Gómez y José Calderon, estos últimos un bronce por equipo.
Nació en Nueva York, sus padres también nacieron en Estados Unidos. Su vínculo con la República Dominicana no pasa por ellos, sino por su abuelo, oriundo de Santiago de los Caballeros. Y, precisamente, fue el lazo con él que terminó inclinando la balanza cuando llegó el momento de decidir qué bandera defender en competencias internacionales.
Aunque todavía no domina completamente el español, nunca dudó sobre el país que quería representar.
Fuera de la piscina, Jianna sigue teniendo una relación especial con el agua. Cuando no entrena, disfruta pasar tiempo en el mar, en botes y compartir con su familia cerca de la costa. Para ella, el agua no es únicamente el escenario donde compite, sino el lugar donde más feliz se siente.







