La Redacción
Santo Domingo
La reconocida actriz, escritora, fotógrafa y pintora Ana Hilda García, una de las figuras más emblemáticas de la cultura nacional y pionera de la televisión dominicana, falleció en Estados Unidos.
La noticia fue dada a conocer por la Asociación Dominicana de Actores de Cine (ADAC), que expresó su profundo pesar por la partida de la artista, destacando su legado en la televisión, el cine, el teatro y las artes literarias.
Con una trayectoria que superó las seis décadas, Ana Hilda García dejó una huella imborrable en la historia del entretenimiento y la cultura dominicana. Su carrera comenzó en 1952, en los inicios de la televisión nacional, cuando participó en radionovelas y programas de La Voz Dominicana, compartiendo escenario con figuras como Monina Solá, José Antonio Estévez, Jesús Lizán, Antonia Blanco Montés y Áurea Juliao.
Su nombre también quedó ligado a producciones televisivas que marcaron generaciones. Participó en la telenovela «María José» y formó parte de los segmentos humorísticos de programas tan populares como «El Show del Mediodía» y «Calientísimo del 9», donde compartió con leyendas del entretenimiento dominicano como Freddy Beras Goico, Cuquín Victoria, Felipe Polanco (Boruga), Milton Peláez, Roberto Salcedo, Cecilia García, Estela Cuesta y Julio César Matías (Pololo).

García confesó en una ocasión que el drama era el género en el que se sentía más cómoda como intérprete, aunque valoraba la libertad creativa de la comedia. También expresó el profundo cariño que conservaba por el medio artístico dominicano y por escenarios como el Palacio de Bellas Artes y la Sala Ravelo del Teatro Nacional, lugares donde construyó gran parte de su carrera.
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Asimismo, manifestó su admiración por el crecimiento de la televisión y el cine dominicanos, y aseguró que aceptaría con gusto cualquier invitación para volver a actuar en su país o participar en una producción cinematográfica nacional.
Quienes la conocieron destacan no solo su talento, sino también su calidad humana, su pasión por las artes y su permanente compromiso con la cultura dominicana, incluso desde el extranjero.
Con su partida, República Dominicana pierde a una de las protagonistas de los primeros capítulos de su historia televisiva y teatral, pero su legado permanecerá vivo en la memoria colectiva de varias generaciones de artistas y espectadores.
Ana Hilda García deja tras de sí una vida dedicada al arte, la creatividad y la construcción de la identidad cultural dominicana.







