La Redacción
La Vega
Un tribunal condenó a 30 años de prisión a un hombre que asesinó a otro y ocultó el cadáver en su propia vivienda, para robarle RD$250 mil, en un hecho ocurrido en una villa de Bayacanes, provincia La Vega, el 3 de mayo del año 2023.
Edwin Alberto Holguín Robles (Piquete) fue sentenciado a cumplir la pena máxima en el Centro de Corrección y Rehabilitación (CCR) de La Vega y al pago de una indemnización de seis millones de pesos a los familiares de la víctima Fausto Reyes Tejada.
Holguín Reyes utilizó un instrumento de consistencia dura y firme con el que le provocó heridas contusas a Reyes Tejada en la cabeza, específicamente en la región temporo occipital derecha y en la hemicara derecha que le ocasionó la muerte.
Un tribunal condenó a 30 años de prisión a un hombre que asesinó a otro y ocultó el cadáver en su propia vivienda, para robarle RD$250 mil, en un hecho ocurrido en una villa de Bayacanes, provincia La Vega, el 3 de mayo del año 2023.
La autopsia preliminar realizada al cuerpo de la víctima por el Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif), estableció que Reyes Tejada murió debido a trauma contuso craneoencefálico y facial severo, lo que evidencia una muerte violenta.
Luego de cometer el crimen Holguín Robles procedió a introducir el cuerpo sin vida en una maleta y a trasladarlo en horas de la madrugada a su vivienda, en el sector Villa Francisca, en La Vega, en la camioneta Nissan, modelo Frontier, color blanco, año 2018, propiedad de la víctima, la cual fue presentada como parte de las pruebas del crimen.
En el proceso de investigación, Holguín Robles, quien fue entrevistado en varias ocasiones por el Ministerio Público, confesó el homicidio y el ocultamiento del cuerpo de la víctima, quien había sido reportado como desaparecido por sus familiares.
La Fiscalía de La Vega, bajo la dirección de su titular, la procuradora Aura Luz García Martínez, obtuvo suficientes pruebas en el proceso de investigación, durante el cual el Ministerio Público recuperó la camioneta de la víctima utilizada en el crimen y los 250 mil pesos que el encartado Holguín Robles robó y que luego había entregado a una persona para que se los guardara, alegando que eran producto de la venta de un vehículo.
El caso fue investigado por los procuradores fiscales Pedro Gil y Wilton Hernández, también testigos del caso.







