La Redacción
Santo Domingo
El presidente Luis Abinader encabezó este lunes una jornada nacional de oración y acción de gracias por la República Dominicana, en la que llamó a unir la fe con acciones concretas para enfrentar las dificultades y prevenir los efectos de posibles desastres naturales.
El encuentro, realizado en el Palacio Nacional junto a la primera dama, Raquel Arbaje y representantes de distintas denominaciones religiosas y servidores públicos, se desarrolló un día antes del Simulacro Nacional de Evacuación por Terremoto, previsto para este martes a las 10:00 de la mañana.
Durante la jornada, Abinader pidió protección para el país ante los desastres naturales y elevó oraciones por las familias dominicanas, especialmente por quienes enfrentan enfermedades, momentos de angustia y dificultades, así como por los jóvenes y adultos mayores.
Abinader también pidió sabiduría para ejercer sus responsabilidades públicas, fortaleza para afrontar las dificultades y sensibilidad para atender las necesidades de la población.
«Que ese amén sea también un comienzo, que sea un compromiso, una decisión de salir de aquí más dispuesto a escuchar, más dispuesto a ayudar, más dispuesto a perdonar y más dispuesto a servir», manifestó.

Fe y prevención
El ministro de la Presidencia, José Ignacio Paliza, fue más directo al vincular la jornada de oración con las acciones de prevención que desarrolla el Gobierno.
Paliza llamó a la población a prepararse «con responsabilidad, sin temor y con la confianza puesta en Dios».
La actividad contó además con la participación del arzobispo coadjutor de Santo Domingo, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, quien pidió protección, paz y bendiciones para el pueblo dominicano, así como por las familias, los enfermos, las personas afligidas y quienes tienen la responsabilidad de gobernar el país.
Por su parte, el pastor Julio Morales, superintendente nacional del Concilio de las Asambleas de Dios en República Dominicana, calificó como un hecho histórico la convocatoria del mandatario a representantes de distintas iglesias y sectores de la vida nacional para orar por el país.
De manera simultánea, servidores públicos de distintas instituciones participaron en jornadas de oración desde sus respectivas sedes, como parte de la iniciativa.












