Agencias
Los Angeles, Estados Unidos
Un jurado popular de Las Vegas (EE.UU.) declaró ayer lunes culpable a Duane «Keffe D» Davis de asesinato en primer grado por orquestar el tiroteo desde un vehículo que acabó con la vida del rapero Tupac Shakur en 1996.
El proceso judicial queda visto para sentencia a la espera de que un juez aplique la pena definitiva a la única persona acusada en relación a uno de los asesinatos más infames de la cultura del hip-hop en Estados Unidos.
Davis permanecerá arrestado sin derecho a fianza hasta el 13 de octubre, fecha en la que la justicia del estado de Nevada dictará su sentencia, que lo enfrenta a una pena máxima de cadena perpetua.
El jurado inició este lunes las deliberaciones del caso tras escuchar, durante nueve días de audiencias, el testimonio de cerca de 30 testigos convocados por ambas partes para determinar la causa.
Davis, de 63 años, enfrentaba un único cargo de asesinato con arma mortal, agravado por la intención de promover, fomentar o ayudar a una organización criminal, y es la única persona que ha sido enjuiciada por la muerte del rapero.
Los alegatos de la fiscalía se sostuvieron en las memorias de Davis, tituladas ‘Compton Street Legend’, en las que detalló cómo organizó el ataque y consiguió el arma homicida utilizada en el tiroteo que terminó con la vida del icónico rapero en septiembre de 1996.
La defensa, por su parte, encabezada por el abogado Michael Sanft, buscó desacreditar esas mismas declaraciones, argumentando que Davis ha ofrecido versiones contradictorias del tiroteo y que gran parte de su relato se basa en hechos ficticios.







