La Redacción
Enriquillo, Barahona
Los habitantes de esta localidad costera del sur del país alzaron su voz ante las condiciones en que se ejecuta la construcción vial en un tramo considerado de alto riesgo, debido a su proximidad con un acantilado frente al mar y a la presencia de múltiples derrumbes.
La preocupación se concentra en la carretera que comunica Barahona con Enriquillo, específicamente en la entrada del poblado costero, una vía estratégica que conecta con el polo turístico de Pedernales.
Los manifestantes sostienen que el trazado de la carretera debe ser retirado de la zona del acantilado, debido al peligro que representa el precipicio, cuya profundidad supera los 200 metros. Advierten que mantener la vía en ese punto podría convertir el tramo en una zona de alto riesgo para los conductores y pasajeros.
Los residentes cuestionan las razones por las que el trazado no ha sido desplazado hacia esos terrenos y demandan que las autoridades revisen la ubicación de la vía antes de continuar los trabajos.
Asimismo, pidieron a las autoridades correspondientes tomar en cuenta las condiciones geológicas del área y prevenir una eventual tragedia, al considerar que la cercanía con el acantilado y los constantes derrumbes representan una amenaza para quienes utilizan esta importante carretera del sur.







