La Redacción
Boston, Estados Unidos
Para la fanaticada de los Medias Rojas de Boston, la salida de Rafael Devers en junio de 2025 fue un movimiento que sacudió el béisbol de las Grandes Ligas. Devers no solo era una de las bates más temibles en la alineación, sino la cara franquicia del equipo.
Sin embargo, detrás de bambalinas, la gerencia de Boston estaba «encantada de desprenderse» del estelar tercera base y de los más de 250 millones de dólares restantes en su contrato.
Según un informe publicado por The Athletic, la relación entre el dominicano y la organización se deterioró drásticamente debido a fricciones internas.
El reporte señala que dentro del club algunos consideraban a Devers como un jugador «inmaduro y egoísta», citando altercados por no respetar tradiciones del equipo.
En más de una ocasión, el pelotero se molestó cuando se le pidió ceder el turno en la jaula de bateo a veteranos con mayor tiempo de servicio, provocando que una figura estelar del equipo amenazara con empezar a batear con él aún dentro de la jaula.
La tensión alcanzó su punto de quiebre durante la primera mitad de la temporada 2025. Tras la llegada de Alex Bregman, Boston movió a Devers de la tercera base al puesto de bateador designado, una decisión que el jugador aceptó a regañadientes.
Roces, pero mejora con el bate
A sus 29 años, el cambio de aires en la Bahía tampoco ha estado exento de roces. El pasado 21 de junio, Devers protagonizó un incidente al negarse a salir del terreno por un corredor emergente pedido por el dirigente Tony Vitello, marchándose molesto al camerino.







