Federico A. Jovine Rijo
El martes 02, el Senado de la República aprobó “en única discusión dos préstamos por 600 millones de dólares para políticas realizadas por el país para la acción climática” (200), “y el financiamiento de un programa integral de agua potable, saneamiento universal y reúso para la zona de Punta Cana, Bávaro” (400).
Como en política se hace política con todo, en términos cualitativos, hoy el PLD y la FP cuestionan al gobierno las mismas actuaciones que en su momento el PRD y el PRM cuestionaban al PLD. Que hoy las cantidades y montos sean mayores, es una cuestión cuantitativa; en términos cualitativos, no cambian los argumentos ni los discursos, sólo cambia de mano el instrumento: lo que antes se tocaba con guitarra, ahora se toca con violín.
Separada la paja del trigo, toca preguntar ¿por qué el gobierno no comunica eso? Este gobierno ha tomado más de US1,700 millones para construir acueductos de agua potable y sistemas de saneamiento en Punta Cana, Bávaro, La Romana, Higüey, San Pedro, San Cristóbal, Santo Domingo, etc.; para sanear cañadas, barrios; preservar cuencas; modernizar y ampliar redes de distribución –etc.–, por sólo citar algunos ejemplos. ¿Eso está mal? ¿Quién se atreve tirar la primera piedra y decirlo?
En vez de salir a comunicar de manera simple cada préstamo, de explicar a las comunidades impactadas cómo eso mejorará su calidad de vida, asumen que el poder lo aguanta todo, y que es más importante que la mayoría mecánica congresual levante la mano, a que (por ejemplo) cuatro millones de dominicanos –sólo en la región este, desde Bávaro al Distrito Nacional– apoyen esos préstamos, porque los entienden y les benefician.
Es algo simple, porque se trata de comunicar lo evidente… Algo que para el gobierno resulta imposible.







