David Alvarez Martín
Las redes sociales fueron diseñadas para tontos y atontar. Es decir, masificar las estupideces y difundir el cretinismo como mecanismo de alienación. Y la herramienta (hardware) más útil para esos fines es el celular (móvil) ya que facilita ese proceso de idiotización a lo largo de todo el día y la noche.
Con las herramientas de IA (que no es inteligencia, ni es artificial) la adicción por las pantallas se incrementa porque es posible crear imágenes, voces y textos con gran celeridad y verosimilitud. Política, social y económicamente se está manipulando masivamente a las mayorías de las poblaciones creando un mundo ficticio en función de los intereses de los más poderosos y la extrema derecha.
Platón, que por supuesto no conoció las redes sociales digitales, ni los celulares, tiene en su obra La República un análisis hondo de la facilidad con que la democracia es manipulada por los sofistas, a tal punto de lograr la condena a muerte de Sócrates. En el capítulo VII tiene la alegoría de la Caverna, una pieza argumentativa fundada en un supuesto de hombres encadenados en una cueva con la cara puesta hacia el fondo de la misma y que ven sombras que suponen que es la realidad.
Uno de ellos es liberado de las cadenas y forzado a salir de la “comodidad” de la cueva y salir a ver el mundo exterior. Luego de entender cuan engañado estaba y que sus amigos seguían adentro en el engaño decide regresar a explicarles. ¿Qué pasaría? “¿No se expondría al ridículo y a que se dijera de él que, por haber subido hasta lo alto, se había estropeado los ojos, y que ni siquiera valdría la pena intentar marchar hacia arriba? Y si intentase desatarlos y conducirlos hacia la luz, ¿no lo matarían, si pudieran tenerlo en sus manos y matarlo?”
El recurso más efectivo para no ahogarse en este océano de tonterías es construir pequeños grupos que cultiven la lectura y el razonamiento, el pensamiento crítico y la búsqueda del sentido profundo de la existencia. Esforzarnos en la educación de los jóvenes y adultos, absteniéndonos de las redes sociales y usar los celulares lo menos posible. En pocas palabras: salir de la cueva.







