Agencias
Ciudad de Vaticano
El papa León XIV ha mantenido este viernes una conversación telefónica con el presidente de Rusia, Vladímir Putin, desde el hospital romano en el que está ingresado, para pedirle una tregua con Ucrania y ofrecerle diálogo.
El pontífice estadounidense expresó su «profunda preocupación por la grave crisis humanitaria» en la ciudad ucraniana de Oleshki, en la región de Jersón, según informó la Santa Sede en un comunicado.
Así, el papa pidió «una tregua que permita la llegada de ayuda alimentaria y sanitaria, así como la evacuación voluntaria y segura de la población civil» de esta localidad ocupada.
La llamada se produjo «en el día de hoy», es decir, mientras León XIV se encuentra ingresado en el hospital Gemelli de Roma, donde el martes le extirparon parte de un pulmón por un adenocarcinoma.
Los últimos boletines médicos constatan una «mejoría constante» del pontífice, que ya ha recuperado su autonomía.
Su primera conversación con el presidente ruso tuvo lugar el 4 de junio de aquel año y entonces ya le reclamó un «gesto que favorezca la paz» en Ucrania.
Asimismo, también ha recibido en varias ocasiones en el Vaticano al presidente de Ucrania, Volódimir Zelenski.
Desde la ventana del Palacio Apostólico, urgió a asegurar el comercio de cereales en el Mar Negro ya que, según advirtió, muchos países pobres dependen de la importación de este alimento elemental.
«La guerra en la martirizada Ucrania sigue causando sufrimientos incluso mucho más allá de sus fronteras, especialmente en los países más pobres, donde tantas personas dependen de las importaciones de cereales», denunció.
Ahora, León XIV se encuentra en su cuarto día de convalecencia tras su operación y, aunque su agenda oficial ha sido vaciada hasta el día 20 de octubre, ya ha retomado algunas actividades «laborales», como esta llamada a Putin confirmada por el Vaticano.
Además, esta tarde recibió las primeras visitas, por separado: la del cardenal filipino Luis Antonio Tagle, a quien acaba de nombrar decano del Colegio Cardenalicio, figura clave en la Curia Romana, y al cardenal Baldassare Reina, su vicario en la diócesis de Roma.







