La Redacción
Santo Domingo
La expansión de las tiendas chinas en los alrededores de la avenida Duarte con París y La Mella ha elevado la presión sobre los pocos comerciantes dominicanos que quedan en la zona, quienes aseguran haber experimentado una reducción de hasta un 50 % en sus ventas.
Durante un recorrido por el área, comerciantes y vendedores explicaron que la competencia los ha obligado a modificar sus estrategias, reducir precios, aumentar las ofertas y apostar por la variedad de productos y la fidelidad de sus clientes para evitar el cierre de sus negocios.

Henry Oviedo, propietario de Casa José Martí, afirmó que la llegada de estos establecimientos no ha sido del todo favorable para el comercio local, debido al volumen de mercancías que han introducido al mercado y que, a su juicio, ha desplazado parte de los productos de fabricación o comercialización criolla.
Vidal cuestionó los costos y procedimientos relacionados con el pago de impuestos en las aduanas y consideró que estos factores generan diferencias que terminan impactando a los comerciantes locales.

No todos los comerciantes, sin embargo, aseguran haber sufrido el mismo impacto. Melisa Féliz, propietaria de la tienda el Kosto y más, explicó que, hasta el momento, la competencia no ha afectado significativamente sus ventas, debido a que su negocio mantiene precios asequibles, una amplia variedad de productos y constantes promociones.
“Ellos ponen sus ofertas, pero nosotros tenemos mucha variedad”, manifestó Féliz, quien señaló que los viernes suelen ofrecer promociones especiales como parte de su estrategia para atraer compradores e incrementar las ventas.
La presencia de las tiendas chinas, lejos de ser un fenómeno pasajero para estos comerciantes, los ha obligado a replantear sus estrategias para permanecer en un mercado cada vez más competitivo y evitar que la reducción de las ventas termine llevando sus negocios al cierre.







